Página 33 - Historia Digital

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Historia Digital
, XVIII, 32, (2018). ISSN 1695-6214 © Ana Pujol-Soliano, 2018
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de analfabetos varones, lejos de disminuir, ha aumentado en 73.082, el de la
mujer analfabeta ha disminuido en 48.098; y refiriéndose a la
proporcionalidad del analfabetismo en la población global, la disminución en
los varones es sólo de 12,7 por cien, en tanto que en las hembras es del 20,2
por cien. Esto quiere decir simplemente que la disminución del analfabetismo
es más rápida en las mujeres que en los hombres y que de continuar ese
proceso de disminución en los dos sexos, no sólo llegarán a alcanzar las
mujeres el grado de cultura elemental de los hombres, sino que lo
sobrepasarán. Eso en 1910. Y desde 1910 ha seguido la curva ascendente, y
la mujer, hoy día, es menos analfabeta que el varón. No es, pues, desde el
punto de vista de la ignorancia desde el que se puede negar a la mujer la
entrada en la obtención de este derecho.
Otra cosa, además, al varón que ha de votar. No olvidéis que no sois
hijos de varón tan sólo, sino que se reúne en vosotros el producto de los dos
sexos. En ausencia mía y leyendo el diario de sesiones, pude ver en él que
un doctor hablaba aquí de que no había ecuación posible y, con espíritu
heredado de Moebius y Aristóteles, declaraba la incapacidad de la mujer.
A eso, un solo argumento: aunque no queráis y si por acaso admitís la
incapacidad femenina, votáis con la mitad de vuestro ser incapaz. Yo y todas
las mujeres a quienes represento queremos votar con nuestra mitad
masculina, porque no hay degeneración de sexos, porque todos somos hijos
de hombre y mujer y recibimos por igual las dos partes de nuestro ser,
argumento que han desarrollado los biólogos. Somos producto de dos seres;
no hay incapacidad posible de vosotros a mí, ni de mí a vosotros.
Desconocer esto es negar la realidad evidente. Negadlo si queréis;
sois libres de ello, pero sólo en virtud de un derecho que habéis (perdonadme
la palabra, que digo sólo por su claridad y no con espíritu agresivo)