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Año XXIV, Número 43, enero 2024
           Depósito Legal M-34.164-2001

                 ISSN 1695-6214
                                                              Historia Digital colabora con la Fundación ARTHIS



                    documentos  mozárabes  conservados  y  publicados  por González Palencia  -que
                    sin  duda  son  muchos  menos  de  los  que  tuvieron  que  otorgarse  entonces-

                    tamiza  el  origen  mozárabe  de  sus  otorgantes,  causantes  o  testigos,  según

                    arbitrarios criterios  propios,  y aun así  y  todo  le  resulta un  número  máximo  de
                    2.957  mozárabes  de  entre  un  total  de  7.810  personas  referenciadas  de  un

                    modo  o  de  otro  en  esos  documentos,  pero  que  González  Palencia,  con
                    criterio  mas  acertado,  reconoce  como  mozárabes  en  su  mayor  parte.  Sin

                    embargo, Olstein  acierta,  al denominar, Era  Mozárabe,  al período   comprendido
                    entre los años 1181 y 1260, que  a veces prolonga  hasta  el 1300, que  divide  en

                    varios  veintenios ya que  prefiere  este  período de  tiempo  que no  el  usual   de

                    30.35 años  de  una  generación ,  por  considerarlo mas  sensible a  los  cambios
                    en  las  tendencias  económicas  y  culturales  estudiadas.  Este  autor  señala  y

                    resalta  la  coincidencia,  de  los  años  que  denomina  Era  Mozárabe,  con  la
                    explosión  cuantitativa  de  la  documentación  en  árabe  y con  el  ingreso  de  los

                    derechos  de  propiedad  distribuidos  jerárquicamente  al  mercado  inmobiliario

                    sigue  vigente  por  más  que  el  vuelco  sea  menos  drástico.  No  creo  acertada
                    esa  última  conclusión  y  como  en    otras  ocasiones  no  valora  la  aportación

                    demográfica y económica de  los  emigrantes andaluces a  pesar de  que coincide
                    con su  llegada y asentamiento la  explosión  cuantitativa de  la documentación en

                    árabe, es  decir,  de  contratos y actos jurídicos  reflejados en esos documentos y

                    autorizados  por  notarios  mozárabes  según  las  rúbricas  islámicas.  Pero  estos
                    emigrantes  tenían  su  propio  patriciado,  sus  obispos  y  jerarquías,  que

                    constituirían  una  minoría  entre la masa emigrante, mas desposeída.  Y esa elite
                    habría  traído  a  Toledo  sus  riquezas  consigo,  principalmente  oro  amonedado,

                    pues  no  ha  de  olvidarse  que  entonces  el  intercambio  que  se  hacía  desde  la
                    península  con  los  países  del  otro  lado  del  estrecho,  producía  grandes

                    beneficios y en consecuencia la importación  del  oro  africano, sub­sahariano,  ya

                    que  esta  zona  del  continente  africano, era el El Dorado  en  aquellos  siglos.

                           Conjetura

                           De  los documentos  conservados,  una  parte solo, aunque apreciable,




                           Historia Digital, XXIV, 43, (2024). ISSN 1695-6214 © José Antonio Dávila, 2024                 P á g i n a  | 19
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