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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Mariano Caballero Espericueta, 2017
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en el imperio. Pero su efímero gobierno también intentaba reformar otros
aspectos de vital importancia para la regeneración del imperio.
En primer lugar ordenó una profunda
reorganización de la casa
imperial
y un considerable recorte de gastos. Redujo al mínimo el servicio y
eliminó por completo el influjo de los eunucos en palacio ––Constancio II
poseía cientos––. El poder de éstos se había convertido en una molestia para
Juliano, al igual que algunos de los ministros del anterior augusto. Varios
fueron condenados a muerte acusados de haber abusado en exceso de sus
poderes.
Los historiadores reconocen sus
logros económicos
, administrativos y
sus cambios dirigidos a una política más social y menos burocratizada. Intentó,
por ejemplo, contener la subida de impuestos reduciendo los gastos del
Estado, algo muy aplaudido por las gentes del imperio. Con fecha 29 de abril
de 362, el emperador proclamó la exoneración de un
aurum coronarium
, así
como una amnistía fiscal para las deudas de los contribuyentes menos
favorecidos
9
. Juliano también reformó el sistema monetario, introduciendo
nuevas monedas, de mejor calidad (revitalización del sistema monetario).
Pero uno de los puntos más controvertidos de su reinado fueron los
edictos sobre la libertad de culto. La historia cristiana ha transmitido una
imagen muy negativa por su paganismo, denominándolo
Juliano el Apóstata
. El
4 de febrero de 362 declaró la
libertad de culto
. Con este edicto pretendía que
cualquier ciudadano pudiese adorar al dios que prefiriese, pero también
pretendía desembarazarse de la preeminencia que ostentaba el cristianismo
como religión oficial del Estado. Juliano estaba seguro que uno de los
principales factores de decadencia en el imperio residía en la imparable
expansión del cristianismo y su consolidación como poder paralelo al Estado.
Revitalizar los antiguos cultos a los dioses tradicionales era, sin duda, volver a
los momentos de esplendor de la antigua Roma, por lo que se dedicó a
9
Vid. SANTOS YANGUAS, Narciso, «Juliano y Teodosio: ¿la antítesis de dos emperadores»
en
Memorias de Historia Antigua
, XV-XVI, (1995-1996) pág. 188.