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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Mariano Caballero Espericueta, 2017
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incluso en contra de su parecer: a pesar de lo cual concedemos indulgencia a
todos los que sufren tal enfermedad, porque, en mi opinión, lo que hay que
hacer con los insensatos es enseñarles, y no castigarles...”
Por último, hemos de detenernos en su
política exterior
agresiva que
pretendía la
pacificación total de la frontera oriental
tras sus éxitos en la
frontera occidental. En 359 Sapor había tomado la estratégica fortaleza de
Amida que controlaba los accesos de Asia Menor desde el Oriente. Era, por
tanto esencial una ofensiva romana para tornar al antiguo
status quo
. Pero
Juliano era más ambicioso y quería zanjar el problema invadiendo Persia y
nombrando a un rey de su círculo, en este caso se trataba de Hormisda,
hermano de Sapor II y su principal enemigo.
En febrero de 363 Juliano completó los planes que había desarrollado
para la guerra contra los persas, y trasladó a Tarso sus cuarteles de invierno.
Su ambicioso plan recordaba la gesta de Alejandro Magno al que Juliano
admiraba y había estudiado con profundidad. Quería emular sus hazañas y
devolver el esplendor al imperio Romano y estaba dispuesto a ello cuando
llegase la estación cálida. El 5 de marzo Juliano partió a la guerra con apenas
80.000 hombres, dividiéndolo en dos cuerpos de ejército: 30.000 debían
dirigirse hacia Armenia bajo el mando de Procopio y el duque Sebastián, en
donde se nutrirían con tropas armenias como auxiliares. Desde allí tomarían la
ciudad de Media y se dirigirían a Ctesifonte. Con el resto de las fuerzas Juliano
debía recorrer el Tigris hacia el sur pero tenía una estrategia: volver sobre sus
pasos hasta Calínico y presentarse en Ctesifonte en una maniobra sorpresa.
Como estaba previsto, puso en marcha su maniobra dirigiéndose hacia
Calínico, desde allí, el 3 de abril llegó a Circesio, y el 6 a Zaita y Dura sin
resistencia enemiga. A estos éxitos les siguió la toma de Anata (14 de abril);
Sería el 23 de abril cuando el ejército imperial tomase contacto cerca de
Macepracta con un grueso considerable del contingente persa, al cual venció.
El 28-30 de abril rindió Pirisabora, y el 7 de mayo estableció campamento en
Maogamalca para sitiar la ciudad, que doblegó el día 11. El augusto se