Página 16 - editorial

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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Mariano Caballero Espericueta, 2017
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preparaba para su ofensiva a la capital tras la sucesión de éxitos conseguida
en pocos días.
El 25 de mayo Juliano encontró en la otra orilla occidental del Tigris al
ejército de Sapor II —tres veces mayor que el ejército romano— y también
contempló por primera vez las murallas de Ctesifonte. En una espectacular
maniobra nocturna 4.000 hombres cruzaron el río como avanzadilla y
posteriormente el grueso de las tropas imperiales se les unieron. Tras un duro
enfrentamiento con el ejército persa —poseedor de una temible caballería y
una sección de elefantes— el 27 de mayo Juliano lo derrotó, causó 2.500 bajas
entre los persas —frente a 65 romanos— y obligó al resto a refugiarse tras las
murallas de la capital.
El día 29 Juliano llevó su ejército a Abuzata. Allí recibió una embajada
de Sapor que estaba dispuesto a negociar. Sapor siempre se mostró arrogante
con el emperador Constancio II pero temía a Juliano. El rey persa sabía que
desde Julio César ningún otro general había movido con tal astucia y rapidez
sus tropas, por lo que le ofreció un pacto que cedía al imperio Romano toda la
Mesopotamia al norte de Anata, reconstruiría la ciudad de Amida y sufragaría
los gastos de guerra. Juliano rechazó tal propuesta.
Juliano decidió continuar adentrándose en Persia aún sin el apoyo de las
tropas de Procopio y el duque Sebastián que inexplicablemente no habían
llegado aún. El mes de junio de 363 se tornó aciago para el emperador Juliano.
En el seno de sus tropas comenzó a cundir el descontento, escaseaban las
provisiones y la moral cada vez era más baja. Procopio no daba señales de
vida y sus generales se negaban a continuar el avance; por fin Juliano dio
orden el día 15 de regresar a Roma.
El día 26 de junio en su retirada hacia el Tigris, un ataque sorpresa a la
retaguardia sorprendió al ejército imperial. Juliano, lejos de amedrentarse,
partió en ayuda de sus compañeros de armas peleando cuerpo a cuerpo contra
el enemigo, pero la vanguardia también fue sorprendida. Había sufrido una