Página 34 - Historia Digital

Versión de HTML Básico

Historia Digital colabora con la
Fundación ARTHIS
Historia Digital
, XXI, 37, (2021). ISSN 1695-6214 © Mariano Caballero, 2021
P á g i n a
| 51
Año XXI, Número 37, Enero 2021
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
será la lucha entre
el Valencia
y Leandro, en la cual, una lucha con navajas
dio como resultado la victoria de Leandro sobre su agresor.
El amor y la violencia quedan ligados en algunas ocasiones; como
hemos podido observar anteriormente, el amor puede llevar a tragedias como
las sucedidas con Leandro y Milagros. El narrador también incluye el relato
del llamado “Crimen de Peñuelas” en el cual un organillero celoso mata a su
novia.
Las creencias
En líneas generales, podemos apuntar que los personajes de la novela
de Baroja carecen en cierta medida de creencias. Ello está íntimamente
ligado con la forma de vida que poseen, la cual fomenta la desesperanza y
los arroja a pensar en una vida cuya lucha diaria es su prioridad.
En cuanto a las creencias religiosas, observamos la falta de creencias
entre estas clases, no obstante, podemos percibir alguna mezcla entre la
tradición religiosa de los recién llegados de pueblos y los habitantes
populares de las ciudades, cuyas creencias han dejado lugar al pensamiento
político de lucha, mucho más efectivo para situaciones de penuria, y mucho
más directo y reivindicativo hacia las autoridades que deban tomar cartas en
su calamitosa situación.
Por un lado, la figura de Petra, madre de Manuel, es la de una mujer
religiosa, cuyos hábitos religiosos están palpables en el relato. Nunca se
olvida de persignarse al dormir, lee la Biblia y, en los momentos de su muerte,
se confiesa continuamente y recibe la Unción. En las mismas escenas
bíblicas de las pinturas de la pensión encontramos una cierta religiosidad de
mejores tiempos pasados. Por otro lado, en el resto del relato, no existe
ningún atisbo de religiosidad entre los personajes, muy al contrario, hay datos
que nos muestran brotes anticlericales. Leandro, muchacho muy violento,