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Historia Digital
, XXI, 37, (2021). ISSN 1695-6214 © Mariano Caballero, 2021
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Año XXI, Número 37, Enero 2021
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
Pero también lo es el mundo de los barrios bajos, centro de la
delincuencia, de la prostitución y del trabajo precario, perfecto caldo de cultivo
de las ideas, aquí descritas. En las ciudades de la España de María Cristina,
el principal problema es el de la pobreza aguda, debido a la falta de empleo
regular y los gastos provocados por periodos prolongados de mala salud. las
capas populares descritas perfectamente por Baroja, dentro de las cuales se
aúnan artesanos, empleados del pequeño y mediano comercio, dependientes
de tiendas, mozos, recaderos, ordenanzas etc. se mezclan con los grupos
marginales, que reúnen dentro de sí gran cantidad de parados. Para golfería,
prostitución, delincuencia y mendicidad, el Gobierno preparó la “Ley de vagos
y maleantes”; los delitos que se castigan preferentemente, son los de delitos
contra la propiedad. La sociedad liberal, protege la propiedad privada.
La situación económica se agravó en los ochentas, 1887 fue un año
importante para la comprensión del malestar reinante en las capas populares
debido a la agudización de la crisis industrial, el cierre de las fábricas y el
incremento del paro. Esta situación necesitaba de un proceso revolucionario
que regenerase la vida Española. Todo ello confronta a la perfección con el
panorama descrito por Baroja. Nuestro relato analizado, se muestra fiel
retrato de la realidad vivida por su autor. Pío Baroja encuentra en la
conversación política del zapatero, el señor Ignacio, un razonamiento
agradable, en sus palabras plasmó las ideas de unos cuantos españoles que
ven en las medidas regeneradoras las soluciones de los problemas de
España. La llamada que Baroja hace al historiógrafo del futuro, lector de
La
Busca,
deja clara su propósito de mostrarnos la decisión de un grupo de
regeneracionistas por solucionar los problemas de España. Esta corriente,
llegaría, incluso, a los barrios bajos, impregnando con sus teorías a algunos
de sus integrantes (caso del señor Ignacio).
Otro de los temas tratados en su novela por Baroja será el de la
prostitución. Su posición sobre esta materia será clara; “...La prostitución alta