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Historia Digital
, XXI, 37, (2021). ISSN 1695-6214 © Mariano Caballero, 2021
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Año XXI, Número 37, Enero 2021
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
La edición que hemos elegido, nos ha resultado muy útil gracias al
prólogo a cargo de Julio Caro Baroja, sobrino del escritor, y conocedor en
profundidad de la obra y biografía de Pío Baroja. Hemos utilizado, en esta
ocasión, la editada por Caro Raggio en Madrid, en el año de 1972, edición
conmemorativa del Centenario del nacimiento de Pío Baroja, e ilustrada con
grabados de Ricardo Baroja.
Antes de pasar a nuestro análisis, debemos señalar por último, que la
tarea del historiador debe centrarse en la consecución de la verdad, por
medio de la observación, pero esta observación posee elementos de juicio
que no suelen ser objetivos, por lo que el historiador se debe exigir un
equilibrio entre el desapego y la simpatía o la antipatía al sujeto u objeto
estudiados. Por otro lado, el mayor desafío de la Historiografía ha sido la
defensa de su cientificidad. Con la aparición de nuevas metodologías como
las que aquí abordamos, caminamos hacia su consecución. Para ello, los
autores más combativos deberán salvar los obstáculos que cierran las
puertas a esta eventualidad; todo ellos deberían esforzarse en utilizar las
metodologías que nos permitan afirmar la existencia de una disciplina de la
historia, al menos, rigurosa.
El autor y su entorno
Pío Baroja Nessi nació en San Sebastián (1872). Transcurrió su niñez y
adolescencia, junto a la de sus hermanos Carmen y Ricardo entre continuos
cambios de residencia, motivados por la profesión de su padre, ingeniero de
minas, periodista y poeta en Euskera. Tras sucesivas estancias en Madrid,
Pamplona y Valencia, se doctoró en medicina en la capital (1893) y pasó a
ejercer de médico rural en Cestona (1894-95). Insatisfecho de su situación de
aislamiento, decidió regresar a Madrid e Inició entonces su actividad
periodística, colaborando en algunas de las revistas más representativas de
aquella época (
Germinal, Revista Nueva, Arte joven
, etc.). En Madrid,
también regentó una panadería de su familia, “Viena Capellanes”, situada en