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, XXI, 37, (2021). ISSN 1695-6214 © M. S. Sánchez, 2021
P á g i n a
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Año XXI, Número 37, Enero 2021
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
unida, a veces, al exceso de trabajo intelectual, incurrían “…
inadvertidamente a perpetuar en la sociedad, el raquitismo corporal…”
. Para
estas fechas, los Institucionistas habían preconizado la necesidad de que el
individuo tenía que perfeccionarse e ilustrarse, pero también- según éstos-
era justo y necesario que el trabajo se desarrollara en condiciones que
ofrecieran garantías de salud, aludiendo y sumándose así a las nuevas
corrientes pedagógicas del momento que preconizaban la necesidad de
introducir actividades de juego al aire libre.
En el contexto sociocultural de la época, los juegos ruidosos –aquellos
que consistían en dar saltos o realizar carreras vertiginosas junto a cualquier
otra manifestación bulliciosa- eran considerados como transgresiones
punibles que no correspondían, según la creencia general y, en el caso
particular de la educación femenina, al decoro de “señoritas bien educadas”.
Pero la realidad, más que evidente, venía a poner de manifiesto que tanto los
niños como las niñas, en su período de crecimiento y desarrollo, precisaban
moverse para fortalecer los músculos y activar la respiración.
Al hilo de la realidad que estamos ilustrando, María Carbonell, en la
Asamblea Pedagógica Regional de 1895, instó a que hubiese dentro de la
jornada escolar no una gimnasia atlética, sino simplemente una
gimnasia
natural
, higiénica que sirviera para potenciar en el niño la necesidad de poner
en juego todos sus órganos corporales. Para ello recomendaría que no había
nada mejor que la danza, el salto a la comba, los juegos bulliciosos, los
paseos al aire libre o las carreras; actividades, todas ellas, que correspondían
a esa gimnasia sencilla que permitía activar las grandes funciones del
organismo, en particular, la respiración. En consecuencia, el
juego
se hacía
necesario tanto para los niños como para las niñas después de algunas horas
de sujeción corporal y trabajo mental.
Discursos y Conferencias
de la misma autora, Imprenta Francisco Vives Mora, Valencia, 1904