Página 35 - Historia Digital

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Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Jaime Resino, 2019
P á g i n a
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"...Entonces, lo primero llena de sangre hirviendo el pecho, tras abrirlo
con nuevas heridas... y le suministra copioso virus lunar. A este se mezcla
todo lo que ha producido en parto monstruoso: no faltó espuma de perro
rabioso, ni las vísceras de lince, ni la vértebra nodal de la dura hiena, ni las
médulas de ciervo engordado con carne de serpiente, ni la rémora... ni los
ojos de dragones, ni la serpiente voladora de los árabes, ni la víbora nacida
en el Mar Rojo... Luego, emite confusos murmullos disonantes muy diferentes
del lenguaje humano... Seguidamente, despliega el resto de su canto
hemonio, y con sus palabras penetra el Tártaros"
18
.
"... Conmovido el profeta por estas palabras, le puso unas extrañas
hierbas en la boca y en el pecho. Acto seguido, vuelto hacia oriente ,
invocando casi en silencio la augusta majestad del sol naciente ... fue
excitando gradualmente el ánimo de los presentes."
19
.
3.3 Encantamiento principal
Es la clave del hechizo necromántico, la vuelta a la vida, por un tiempo
limitado eso sí, del cadáver, para que pueda dar respuestas a las inquietudes
que le presenta el mago. El momento justo de la resurrección se suscita con
un hecho concreto que varía en cada caso. En algunos es una invocación
precisa, como refiere Heliodoro en las Efesiacas, donde la vieja practicante
de necromancia invoca a la luna; mientras que Zatclas, en la Metamorfosis,
revitaliza al muerto cuando "mirando a Oriente evoca en silencio el sol en su
majestuosa carrera". En otros, el encantamiento principal se basa en una
18
Far., libro VI, 666-696
19
Met., libro II, 28