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Historia Digital
, XXI, 37, (2021). ISSN 1695-6214 © M. S. Sánchez, 2021
P á g i n a
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Año XXI, Número 37, Enero 2021
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
intelectuales de todos en una común aspiración de asegurar un bien
individual para el porvenir.
44
Los niños aprendían en la Mutualidad, la teoría de la previsión,
habituándose a su práctica y al aprecio de los pequeños esfuerzos
perseverantes, germen de las grandes obras; conocían de cerca el valor de la
asociación y los deberes que imponía a cada uno de los asociados; sentían
estimulada la propia dignidad con la conciencia de una virtud que había de
permitirles vivir de sus propios recursos, sin cargar el peso de su miseria
sobre los demás individuos; y convertían en hábito la previsión, entendida, no
como virtud, sino como un semillero de virtudes, que la educación había de
estimular.
Esa aspiración social por el porvenir asentada en los basamentos
sustanciales de socorro y ayuda mutua como elementos de bien común,
debía potenciarse todavía con mayor esmero en las escuelas de niñas donde
el ejercicio y la instauración de mutualidades escolares se hacía más
necesaria para el aprendizaje y ejercicio de la “economía doméstica”
45
. La
44
Ibídem
,
pp. 34-35.
Puede verse del mismo autor LOPEZ Núñez, Álvaro:
Ideas pedagógicas sobre Previsión
Imprenta de los Sucesores de M. Minuesa de los Ríos, Madrid, 1912
45
CARBONELL SÁNCHEZ, María: “Las Escuelas ménagères” publicado en
La Escuela
Moderna
, nº 232, Año XX, Madrid,
(diciembre 1910), pp. 881-884. En este artículo María
Carbonell hablaba de cómo en las escuelas especiales de Bélgica, llamadas “ménagères”, a la
mujer se le enseñaba, entre otras cosas, el conocimiento sobre la buena distribución del tiempo
y dinero, la moneda de cambio, el cálculo de lo que podía suponer el coste de una buena
alimentación así como otros aprendizajes relativos al mundo de la cocina y al arte de corte y
confección. Hasta en las escuelas públicas belgas, las mujeres aprendían la forma de cómo
preparar una alimentación nutritiva y reparadora, sin grandes dispendios, calculando así el
gasto por persona. Sin embargo, en el mismo artículo, la autora manifiesta que en España, la
Higiene y Economía Doméstica eran asignaturas pendientes, porque no había centros donde la