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Historia Digital
, XX, 36, (2020). ISSN 1695-6214 © Angel Santos, 2020
P á g i n a
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Año XX, Número 36, Julio 2020
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
reduciendo. En 1492 se dictó un documento, que acompañaba la expulsión,
sobre la venta de bienes. En él se constata ampliamente la existencia de una
gran comunidad judía en esta población.
Acabamos de dejar en un interrogante la posibilidad de que la
expulsión de los judíos se retrasase por necesidades de financiación para la
guerra de Granada, pero lo que no es una posibilidad, sino una certeza, es
que la Inquisición refrenaba sus medidas represoras, después de los primeros
momentos de furibundo fanatismo, cuando había dinero por medio. Entre las
medidas conciliadoras o de dispensa se hallaba la de
«la habilitación»,
«gracias a la cual, los reconciliados y los hijos y nietos de condenados,
pagando un porcentaje a la Inquisición, que solía ser de un cinco por ciento
de sus bienes, podían disponer libremente de sus haciendas y se les
consideraba hábiles para desempeñar cargos administrativos de los que
habían estado desposeídos»
. Tanto para Maqueda, como para todo el
arzobispado de Toledo, Francisco Cantera Burgos y Pilar León Tello, han
dejado patente en su obra
Judaizantes del arzobispado de Toledo habilitados
por la Inquisición entre 1495 y 1497
este hecho y en
él describen veinticinco
municipios de la diócesis en donde se produjeron habilitaciones, destacando
las villas de Torrijos y Talavera con más de 100.000 mrs. de pago por parte
de los judaizantes de cada una. Otro ejemplo es el de que en 1571 la
Inquisición llegó a un compromiso con las Cortes de Valencia: a cambio del
pago anual de 2.500 ducados al Tribunal, este accedía a no confiscar ni
secuestrar propiedades de moriscos sometidos a juicio por herejía. Este
compromiso beneficiaba a todas las partes: la Inquisición obtenía una segura
fuente de ingresos regulares; los moriscos veían protegidas sus propiedades
y la nobleza valenciana preservadas las tierras arrendadas a sus vasallos. Sin
embargo, eso no minimiza ni encubre la execrable actuación de este fanático,
infame, maligno, bárbaro e injusto tribunal, pues tenemos numerosos
ejemplos que patentizan, no la justicia con la que proclamaba que procedía,
sino el odio con el que actuaba. Desde que la Inquisición fuera enviada a