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, XVIII, 31, (2018). ISSN 1695-6214 © José Marcos García Isaac, 2018
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de Zúñiga, en sus testimonios muestran al almirante de Castilla con una faceta
de hombre cruel. De esta acción dice Ortiz de Zúñiga:
“Sangrienta se proseguía por mar y tierra la guerra con Portugal, ventajosa en
los sucesos para Castilla, de cuya armada cinco galeras pelearon con siete
portugueses, y las vencieron con rica presa de bastimentos y cosas preciosas,
entrando por [el] Guadalquivir a surgir en el muelle de Sevilla con quatro
galeras apresadas, y número de prisioneros ilustres, aunque en otros executó
el almirante rigor desmedido, lanzándolos al mar
12
”.
Los comerciantes genoveses, cuya actividad tenía gran importancia en
el conjunto de la economía castellana, se quejaron al monarca castellano de
los agravios que sufrían sus tripulaciones, exigiendo el derecho a la libre
circulación de las embarcaciones ligures. A Enrique III no le quedó más
remedio que aceptar las exigencias genovesas. El día 9 de agosto de ese
mismo año de 1397, promulgó el rey el decreto de libre navegación para los
navíos genoveses
13
.
Debemos señalar que durante el desarrollo del conflicto, concretamente
en el año 1397, Diego Hurtado de Mendoza se querelló ante el rey, por razón
de las ganancias que como almirante le correspondían por las naves
capturadas, un tercio del total, y que según parece, no le era retribuido. Enrique
III solucionó el problema concediendo en septiembre de 1397 al almirante, de
Anales eclesiásticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla
(tomo II.
Facsímil de la edición de 1795), Caja de Ahorros Provincial de Sevilla, Sevilla, 1987, p. 258.
12
ORTIZ DE ZÚÑIGA, op. cit., p. 259. Sobre la nacionalidad de las galeras enemigas,
Barrantes de Maldonado dice que eran portuguesas pero procedían de Génova,
transportando mercancías con destino al reino luso. Ortiz de Zúñiga, por el contrario, indica
simplemente que eran portuguesas. Sin embargo, dadas las numerosas quejas que tras
este hecho dirigieron los comerciantes ligures afincados en Sevilla a Enrique III, creo que la
nacionalidad de las naves debía de ser exclusivamente genovesa.
13
El documento se encuentra publicado en: GONZÁLEZ GALLEGO, Isidoro: «El libro de los
privilegios de la nación genovesa»,
Historia. Instituciones. Documentos
, nº1, 1974, pp. 275-
358. El documento en cuestión se encuentra en las páginas 330-331.