Página 1 - Historia Digital

Versión de HTML Básico

Historia Digital colabora con la
Fundación ARTHIS
Historia Digital
, XVII, 29, (2017). ISSN 1695-6214 © Benedicto Cuervo Álvarez, 2017
153
La sociedad en el Egipto de los faraones
D. Benedicto Cuervo Álvarez
Licenciado en Historia y Geografía. Universidad de Oviedo
Profesor de Historia en la FESDO
Resumen
La civilización egipcia fue una de las que más perduraron a lo largo de la
Historia ya que se prolongó, con algunos altibajos, durante, al menos, IV
milenios.
A pesar de su larga duración los cambios sociales fueron mínimos y la
jerarquía social prácticamente inalterable. El faraón (considerado como un
Dios), su familia y corte ocupaban los altos puestos del Estado (jefes militares,
jueces supremos, sumos sacerdotes...) poseían las tierras y abundantes
esclavos para trabajarlas. La clase alta egipcia estaba constituida por la
nobleza y el clero que, con frecuencia, estaban emparentadas con la familia del
faraón. No es raro que un hermano del propio faraón, tío o primo ocupase el
puesto de Sumo Sacerdote.
Además, podemos afirmar que la sociedad egipcia era politeísta ya que
adoraban a infinidad de dioses (desde dioses nacionales a dioses domésticos)
y piadosa en extremo. El faraón era el mismo Dios viviente al que no se le
podía mirar a la cara.
No existía la denominada clase media ya que los funcionarios civiles y
los escribas conformaban la cabeza de la clase baja egipcia y estaban a
merced del faraón y la nobleza.
Los esclavos que adquirían dicha condición como rehenes de guerra o
por deudas contraídas y no pagadas ocupaban el estrato social más bajo y
difícilmente podían abandonar su estatus social.