Página 36 - editorial

Versión de HTML Básico

Historia Digital colabora con la
Fundación ARTHIS
Historia Digital
, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Benedicto Cuervo Alvarez, 2017
221
cámaras de gas, que estaban situadas en una edificación oculta en la zona
más elevada del campo, a la que se llegaba desde una estación por una
vereda, llamada por las SS «el camino hacia el cielo». Los gases provenían de
motores diesel. En la parte de atrás, había un grupo de zanjas para sepultar los
cadáveres.
Los gaseamientos se iniciaron el 23 de julio. Una media de 5.000 judíos
llegó al día a Treblinka durante las primeras semanas; sin embargo, desde
agosto el número aumentó considerablemente, de forma que a finales de mes
ya habían sido gaseados un total de 312.000 judíos. Por otro lado, miles de
judíos murieron durante los transportes en tren, sin ventilación, sin agua y sin
servicios sanitarios, y con un tiempo caluroso. Además, y según el testimonio
de un superviviente, Oskar Berger, que llegó al campo el 22 de agosto.
En los casos de grandes cantidades de judíos llegados, muchos eran
fusilados en la zona de recepción; en ocasiones, los trenes debían esperar
llenos durante días, hasta que los judíos podían ser llevados a las cámaras de
gas, que o bien no daban a basto, o bien se habían estropeado. En el mismo