Página 36 - Historia Digital

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Historia Digital
, XX, 36, (2020). ISSN 1695-6214 © Cristóbal Corral, 2020
P á g i n a
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Año XX, Número 36, Julio 2020
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
El SED o cualquier cosa asociada con socialismo carecía de crédito, y
la oposición estaba fragmentada, desorganizada y políticamente inexperta. La
gente se impacientaba. El enfado y la desilusión se extendió antes del
estallido de la revolución de septiembre, intensificado en diciembre con las
revelaciones de corrupción entre los dirigentes de la SED y por la exposición
directa de la vida en la RFA desde que las fronteras se abrieron el 9 de
noviembre.
En cualquier caso, las políticas de la calle en la RDA interactuaron con
las políticas electorales en ambas Alemanias para negar el lujo de una
transición gradual. La reforma de Gorbachov había desatado las posibilidades
de reforma en la Europa oriental, y donde primero se desataron fue en
Alemania. Una vez que la reforma estaba andando, la lógica de la unificación
se volvió inevitable; nociones de una tercera vía entre el comunismo y el
capitalismo desaparecieron una vez que los alemanes orientales supieron
que la red del estado social de bienestar de la RFA era mejor que la suya.
Con la RDA visiblemente en desaparición, porqué soportar el dolor de intentar
crear lo que ya existía al otro lado del muro. Cientos de miles conquistaron
las calles desde principios de octubre de 1989 entonando el “somos el pueblo
y nos quedamos” mientras las autoridades intentaban dispersarlos mediante
los usuales métodos violentos de la policía, hasta mediados de diciembre,
cuando las manifestaciones comenzaron a cambiar de carácter. Los activistas
de la llamada “revolución de terciopelo” contribuyeron decisivamente a la
implosión de la RDA. La facción izquierdista de los revolucionarios estaban
unidos por el deseo de reformar la RDA y convertirla en una verdaderamente
sociedad alternativa al otro estado alemán. Desacreditados a los ojos del
público en general, incluso los miembros reformistas del partido no eran en
este momento símbolos de un partido reformista. Las nuevas organizaciones
políticas surgidas de antiguos disidentes y grupos de derechos civiles no
tenían conceptos más allá de la negación del pasado, y los rápidamente
occidentalizados antiguos partidos y el recién formado SPD en seguida se