Página 38 - Historia Digital

Versión de HTML Básico

Historia Digital colabora con la
Fundación ARTHIS
Historia Digital
, XX, 36, (2020). ISSN 1695-6214 © Cristóbal Corral, 2020
P á g i n a
| 178
Año XX, Número 36, Julio 2020
Depósito Legal M-34.164-2001
ISSN 1695-6214
ocurriría; la retórica era “hipocresía convencida”, fácil porque, en el fondo,
asumíamos que Moscú evitaría la unificación. Y muchos de nosotros,
incluidos muchos alemanes, preferíamos este estado de cosas; como se
reflejaba en el comentario atribuido a François Mauriac, no gustaba mucho
Alemania, éramos felices con que hubiese dos, o tres si incluimos Austria. Si
ocurría la unificación, sólo vendría al final de un largo período de cambios en
Europa. Esta actitud en retirada, encantadoramente inocente, igualaba a la
esperanza de que los alemanes esperarían pacientemente en la cola
mientras las divisiones europeas terminaran antes de abordar lo que le
interesaba; su cuestión alemana.
Cuando la caída del muro de Berlín deja estas consideraciones en
duda en otoño de 1989, fueron sustituidas por otra, que la unión política entre
las dos Alemanias sería lenta, los dos estados permaneciendo en sus
respectivas alianzas mientras se trabajaba gradualmente los términos de su
asociación. Ello realzaba el plan de los diez puntos del canciller Kohl para una
Alemania confederada ofrecido en noviembre de 1989.
A principios de 1991, los alemanes del este y del oeste se preguntaban
si la ausencia del muro era suficiente para unir a la nación de nuevo. Contra
todas las previsiones previas, la RDA fue incorporada a la RFA el 3 de
octubre de 1990 colmado con el acto formal del acta de reunificación
nacional. Hacia 1991 muchos alemanes occidentales estaban frustrados por
tener que financiar los exorbitantes costes de la reconstrucción económica
en el Este. También había ansiedad por la potencial competencia de la mano
de obra oriental.
La precipitada velocidad con la que Alemania occidental realizó la
unificación suele ser explicado por la ‘insistencia del pueblo’, pero también
por la necesidad de aprovechar el momento internacional favorable. La