Página 39 - editorial

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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Benedicto Cuervo Alvarez, 2017
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Muchos de los médicos alemanes, más de setencientos, participaron,
por orden del gobierno nazi, en experimentos con seres humanos a modo de
cobayas. Tal vez el médico más conocido haya sido Mengele, un ferviente
creyente de las doctrinas de Rosenberg acerca de la antropología racial nazi, la
paleontología y arqueología de la "raza superior" y un filósofo nazi en toda
regla. Ya en Auschwitz, decidió experimentar con niños gemelos idénticos para
probar distintas hipótesis raciales.
Consiguió 1.500 pares de gemelos presos, y comenzó a ejecutar sobre
ellos indecibles atrocidades: les inyectaba distintas sustancias químicas en los
ojos para ver si podía cambiarles el color, intentó demostrar que los huesos
humanos podían ser manipulados a voluntad, alterándoles la forma mediante
crueles fracturas (esto se hacía con particular maldad sobre las "mandíbulas
judías), y se entretenía suturando juntos a pares de hermanitos para averiguar
si podían fabricarse "siameses artificiales".
Mengele examinaba minuciosamente a los gemelos, y hacía tomar
escrupulosas medidas físicas. El médico encargado de las mediciones
(generalmente un prisionero) no podía olvidar nada, so pena de graves
castigos.
Durante los primeros días, a la mayoría se la dejaba vivir. Luego, una
cierta cantidad de parejas de gemelos eran asesinados mediante una inyección
de fenol o cloroformo en el corazón, teniendo mucho cuidado de que murieran
exactamente en el mismo momento. Luego se los disecaba.
A fines de 1943, dos gemelos húngaros fueron enviados a Auschwitz y
enviados al laboratorio de Mengele junto con otras dos parejas. Se trataba de
dos muchachos magiares de 18 años, atléticos y bien parecidos. El médico
encargado de ellos declara: "Tenían mucho vello corporal, y se los dejamos
durante las primeras semanas". Los exámenes y mediciones de sus cabezas
duraron muchos días. Luego, se los radiografió en forma completa. La siguiente
parte del experimento fue introducirles a la fuerza unos tubos en la nariz,