Página 41 - editorial

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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Benedicto Cuervo Alvarez, 2017
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Las mujeres prisioneras en los campos de concentración nazis vivían en
unas condiciones deplorables. El común de las mujeres confinadas en
Auscwitz-Birkenau, donde se establecieron una multiplicidad de barracones
exclusivamente para reclusas, y estaba marcada por el hambre, el frío y la
muerte. Tan pronto sus moradoras llegaban allí su existencia se convertía en
una pesadilla.
Según cuenta Violeta Friedman: “Mi hermana y yo junto con todo el
grupo fuimos conducidas hacia un lugar donde nos ordenaron desnudarnos y
dejar nuestras cosas. Nos cortaron el pelo y nos afeitaron el vello de todo el
cuerpo, nos hicieron pasar a una habitación con duchas de desinfección y
después, mojadas y temblorosas, nos tiraron unos harapos y unos zuecos. Así
nos hicieron salir al frío nocturno. Sin pelo, cubiertas de harapos, despojadas
bruscamente de nuestra personalidad e identidad. Nuestro aspecto era tan
increíble que a Eva y a mí nos costó mucho reconocernos”
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Esta superviviente del campo, cuyo amargo testimonio sirvió para
condenar al dirigente nazi Leon Degrelle, recuerda las penosas condiciones de
su día a día en el lager: “La mayor parte del tiempo lo pasábamos tiradas en
nuestros jergones. Los barracones tenían dos hileras de literas a lo largo de las
paredes. Cada litera tenía tres pisos, pero el espacio entre ellos era tan
pequeño que no se podía estar sentado. En cada uno dormíamos 12 mujeres,
unas en un sentido y otras en otro. Sólo dos veces al día nos dejaban salir a las
letrinas y al lavabo, pero incluso aquello suponía un sufrimiento pues teníamos
que ir todas a la vez y había peleas por llegar antes. A veces me han
preguntado cómo nos las arreglábamos durante los días de menstruación. Lo
cierto es que ninguna de nosotras tuvo la menstruación mientras estuvimos
allí”.
Friedman, una niña por aquellos días, habla de hambre, de que su único
sustento era una ración de pan de menos de 200 gramos con “una pizca de
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Violeta Friedman (superviviente de Auschwitz): Mis memorias: testimonio dramáti co, lúdico y
combativo de una superviviente del holocausto nazi.