Página 15 - Historia Digital

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Historia Digital
, XIX, 33, (2019). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos, 2019
P á g i n a
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La princesa de Asturias, que quiere llegar a ser reina de Castilla, de
una Castilla poderosa y fuerte, sopesa una y otra posibilidad. Por fin decide
que se casará con el futuro rey de Aragón; pero astutamente mantiene en
secreto esta resolución. Ya totalmente resuelta a dar ese paso contra la
voluntad del rey castellano, sale de Ocaña a mediados de mayo, con un
pretexto que resultase creíble y se refugia en el palacio de Juan de Vivero, en
Valladolid. Logrado el acuerdo con el rey de Aragón, requiere que Fernando
venga a su lado lo más rápidamente posible para celebrar el matrimonio,
pues teme dificultades y quiere conseguir un estado de no retorno.
Fernando pasó a Castilla disfrazado de mozo de mulas, como
ayudante de unos comerciantes. Entró en Valladolid, donde le esperaba
Isabel. El arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo de Acuña, preparó la
ceremonia en secreto, pero con rapidez. La ceremonia se celebró el 19 de
octubre de 1469 en una sencilla capilla de la casa del conde de Vivero, tras
exhibirse un falsificado documento con la dispensa papal, pues Isabel y
Fernando eran primos, aunque en segundo grado.
Esta unión se puede atribuir categóricamente a la positiva voluntad de
la princesa pues, reunida con sus incondicionales les planteó de manera clara
y precisa su decisión, que ella consideraba más beneficiosa para Castilla, de
la que tenía plena seguridad en que un día sería la reina.