Página 35 - Historia Digital

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Historia Digital
, XX, 35, (2020). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos, 2020
P á g i n a
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después de varios tanteos, comprueba que “lo suyo” es la novela y durante
unos años compagina el periodismo y las historias inventadas pero inmersas
en la realidad política y social que le rodea.
Comienza la escritura de
La fontana de oro
, y a partir de 1871
madura su anhelo: una serie de novelas históricas, a las que su amigo José
Luis Albareda les daría el nombre de
Episodios Nacionales.
Pero será de
1875 a 1883 cuando su cabeza desarrolle una actividad impresionante: veinte
Episodios; Doña Perfecta; Gloria; Marianela; La familia de León Roch; La
desheredada; El amigo Manso; El doctor Centeno.
Muere Alfonso XII y, tras la proclamación de María Cristina como
regente, Sagasta convoca Cortes para 1886. Galdós saldría elegido diputado,
(al parecer sin que él se presentara directamente), por Puerto Rico, en el
partido sagastino. Sus obligaciones parlamentarias no le impidieron continuar
su labor literaria:
Fortunata y Jacinta; Miau; La incógnita; Torquemada en la
hoguera; Realidad; Ángel Guerra
.
A partir de 1890 se toma un respiro y se dedica a viajar por casi
toda España, aunque, sin él quererlo, fue reelegido ese año diputado por
Puerto Rico. Las tareas parlamentarias –llevadas a cabo a regañadientes–, y
una disminución (digamos cansancio), de sus fuerzas, hicieron que se
resintiera su labor literaria. Pero empezó a escribir
Tristana
y vio cumplido
uno de sus sueños: que se representara en el teatro una obra suya. Fue un
éxito el estreno de
Realidad
. Al igual que
La de san Quintín
, primera obra
teatral no derivada de una novela, laureles que se vieron malogrados con el
fracaso de
Los condenados
.
En 1897 ingresó en la Real Academia de la Lengua e inició de
nuevo los “Episodios”, comenzando la tercera serie con
Zumalacárregui
y