Página 37 - Historia Digital

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Historia Digital
, XX, 35, (2020). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos, 2020
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guerra en la que se mezclan diversos móviles y que traerá varias
consecuencias para las monarquías occidentales que, de una u otra manera,
estuvieron inmersas en ella.
Esta guerra comenzó siendo una simple querella dinástica que
derivó en una confrontación militar de dos grandes potencias: Francia e
Inglaterra, y en la que se mezclaron cuestiones políticas, territoriales,
económicas. comerciales, sociales y religiosas (cisma), a las que se unió la
peste negra.
El rey de Inglaterra poseía feudos en Francia. En 1337, Eduardo
III de Inglaterra reclamó el trono de Francia. Entre esa fecha y 1411 los
sucesos fueron muy controvertidos, interviniendo varios reinos y señores
feudales, con alianzas y luchas continuas. En 1396 parecía que la “Guerra de
los Cien Años” se cancelaba con el acuerdo de matrimonio entre Ricardo II,
rey de Inglaterra y una hija de Carlos VI, rey de Francia; pero la concordia
entre los dos países se vio pronto interrumpida con la revolución en Inglaterra
que sustituyó a Ricardo II por Enrique de Lancaster.
Una cuestión a tener muy en cuenta es la rivalidad entre Borgoña
y Orleans, que dividió a los franceses en dos bandos enemigos: borgoñones,
con capital en París y armagnacs, en Bourges (residencia del duque de
Orleans). Los borgoñones establecieron una alianza con el nuevo rey inglés,
Enrique V, y los ingleses invadieron Francia en 1415, apoderándose de
Normandía, después de derrotar a los armagnacs en la batalla de Azincourt,
sin que les prestaran auxilio alguno los borgoñones.
En 1418, el duque de Borgoña se apoderó por fin de París y el
delfín Carlos (futuro Carlos VII de Francia) se refugió en Bourges. La
concordia entre borgoñones y armagnacs se hizo imposible y los primeros