Página 38 - Historia Digital

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Historia Digital
, XX, 35, (2020). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos, 2020
P á g i n a
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firmaron un tratado en 1420 con Enrique V por el que este casaba con
Catalina de Francia, lo que le convertía en heredero de Carlos VI. Enrique
entró en París y logró que los Estados Generales le reconocieran como rey.
Murió pronto este monarca y su sucesor Enrique VI fue reconocido como rey
de los dos países (Inglaterra y Francia).
Mientras tanto, Carlos VII tomó el título de rey de Francia el 30 de
octubre de 1422, aunque sólo dominaba apenas una tercera parte del suelo
francés y esto no en un territorio unificado. A pesar de la indolencia del rey y
los ineptos y codiciosos colaboradores que le rodeaban, existía un vago
sentimiento nacional que movía a los franceses a oponerse a ser dominados,
y que mantenía su apoyo a Carlos VII.
Un ambicioso movimiento por parte de los ingleses, pretendiendo
apoderarse de las dos provincias que sostenían a Carlos VII (Anjou y Maine)
fue un revulsivo para que los franceses unieran fuerzas. Orleans fue atacado
por las fuerzas inglesas para garantizar el paso del Loira y cercaron la ciudad
en 1428. Orleans resistió heroicamente y su gesto sirvió de símbolo en toda
Francia.
En mayo de 1428, una doncella de dieciséis años, llamada Juana se
presentó ante el capitán Roberto Vaudricourt y le explicó que unas voces
sobrenaturales de San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita le incitaban
a salvar y coronar al delfín de Francia. El capitán, en un principio, se burló de
ella y la mandó a casa; pero como ella insistiera, impresionado por la
fortaleza de su actitud, la envió a instancias más superiores. Juana consiguió
entrevistarse con el delfín. Convencido Carlos de su misión divina la entregó
el mando de las tropas que pudieron reunirse para socorrer a Orleans. En dos
semanas, la ciudad fue liberada (8 de mayo de 1429).