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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos Vaquero, 2017
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entonces a España buscando la protección del Emperador y la aproximación al
Inquisidor General, pero ello no le valió para conseguir el beneficio eclesiástico
que había solicitado. Su salud delicada se fue deteriorando con el paso de los
años y moría en su casa de Brujas el 6 de mayo de 1540.
Fue un auténtico hombre del Renacimiento y la influencia de sus
escritos en Europa fue enorme. En palabras de Henry Kamen fue “el mayor
humanista español” de entre 1522 y 1529 [H. KAMEN, “Una sociedad
conflictiva: España, 1469-1714, Barcelona, 1996, p. 189] Una de sus
principales preocupaciones la ocupaba la mendicidad. Para Henry Kamen “fue
el primer escritor europeo que esbozó un nuevo enfoque de la ayuda a los
pobres en su ‘De subventione pauperum’ (1526)” [H. KAMEN, “Una sociedad
conflictiva: España, 1469-1714, Barcelona, 1996, p. 185].Creía que era
obligación de los ricos el atender la pobreza. Defendía la creación de hospitales
que acogieran a los pobres enfermos y auténticamente necesitados con el fin
de ayudarles y evitar que anduvieran por las calles mendigando; pero esa
ayuda no debía consistir solamente en la mera entrega de limosna sino en
asistirles como personas, con el fin de elevar su autoestima y el reconocimiento
de la sociedad. Para los sanos, proponía enviarlos a su lugar de procedencia y
enseñarles un oficio. En definitiva pretendía “suprimir la profesión de mendigo”
[Mª. JIMÉNEZ SALAS, Historia de la asistencia social en España. En la edad
Moderna, Madrid, 1958, p.83]. Concebía que los mendigos eran un peligro de
corrupción moral y potenciales alteradores de la paz pública. Muchos otros
personajes se han preocupado, posteriormente a Vives, y siguiendo en parte
sus opiniones, de dar alguna solución a la pobreza hasta llegar en nuestros
días a los servicios sociales en Europa, y a la intervención organizada y
asistencial a los necesitados por parte del Estado, entre ellos queremos citar al
cardenal Lorenzana, con la creación de las Casas de Caridad de Toledo y
Ciudad Real. [Ver mi obra La Real Casa de Caridad de Toledo. Una institución
ilustrada, Toledo, 1994 y “El cardenal Lorenzana y la Beneficencia”, en El