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, XVII, 30, (2017). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos Vaquero, 2017
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Como pedagogo reformó los métodos de enseñanza y la
pedagogía que se aplicaba en las escuelas. En su tiempo en las universidades
comenzó a penetrar la cultura grecorromana, es decir, lo que denominamos
“cultura renacentista”, origen del Humanismo, lo que influyó en gran manera en
su pensamiento y su didáctica. Ortega y Gasset dirá de él que “es el inventor
de la palabra cultura en el sentido actual del vocablo” [J.ORTEGA Y GASSET,
“Juan Luis Vives y su mundo” en Vives-Goethe, Madrid, 1961, p. 62] Podemos
considerarle un precursor del krausismo en el sentido de que era partidario de
poner en relación la racionalidad teórica del aprendizaje con la racionalidad
práctica y aprovechar las aptitudes y habilidades naturales de los alumnos para
que aprendieran en parte por sí mismos, sin forzarles, explotando esas
capacidades, encauzando sus estudios con asignaturas más afines a sus
intereses, aunque ello implicase abandonar otros estudios más reconocidos
socialmente y mejor remunerados. Sentía confianza en el hombre, del que
pensaba que no se hallaba sometido a su destino planeado por un ser superior,
sino que, como ser individual, tenía capacidad para mejorar el mundo y era
capaz de discernir lo que le convenía o perjudicaba. Para mejorar la enseñanza
adaptó los libros a los alumnos, adecuando el vocabulario a su época,
abandonando el medieval, y haciendo el texto más comprensivo. Propugnó la
instrucción por el experimento y el método inductivo un siglo antes que Francis
Bacon.
También fue un reconocido filósofo y psicólogo. Posiblemente su
obra cumbre fue “De anima et vita”, editada en Basilea en 1538, tanto que
algunos especialistas le han considerado como “padre de la psicología
moderna”. En ella utiliza la razón y el empirismo para comprender el alma, es
decir, sus manifestaciones no su naturaleza, dando un vuelco al pensamiento
antiguo metafísico. Separa lo que es universal, natural y que heredamos, el
alma, del aspecto individual y diferenciado de cada ser humano, es decir, sus
propias ideas, su forma de ver las cosas, que denomina “sentido común”.