Page 9 - Artículo 7
P. 9

Año XXII, Número 39, enero 2022
           Depósito Legal M-34.164-2001

                 ISSN 1695-6214
                                                              Historia Digital colabora con la Fundación ARTHIS



                                Catalina  de  Médicis,  siguiendo  una  política  sinuosa,  intentó
                    conciliar a los dos bandos convocando el Coloquio de Poissy. Por entonces,

                    Antonio de Borbón, cambió de bando, adjuró del protestantismo y se pasó al

                    de los Guisa. Catalina promulgó un edicto en enero de 1562 autorizando a los
                    hugonotes el libre ejercicio de su religión en las poblaciones rurales. Política

                    que trajo grandes controversias y enfrentamientos en la sociedad francesa.


                                En  ese  mismo  año  1562  los  partidarios  del  duque  de  Guisa
                    llevaron a cabo una matanza entre los calvinistas que celebraban su culto en

                    una  granja  en  Vassy  (Champaña).  Tras  este  acto  se  inició  la  que  sería  la

                    segunda guerra civil. Un año más tarde es asesinado el duque de Guisa por
                    un  fanático.  La  guerra  terminó  con  el  tratado  de  Amboise,  por  el  que  los

                    protestantes vieron reconocida su libertad para el ejercicio de su culto. Siendo
                    Carlos IX ya monarca en ejercicio, dada su mayoría de edad –aunque seguía

                    dominado  por  su  madre  Catalina–,  se  reanudaron  las  hostilidades  entre

                    ambos  bandos  en  1567.  Este  episodio  finalizó  con  una  nueva  paz  (de
                    Lonjumeau)  y  un  acuerdo  análogo  al  de  Amboise.  Una  tercera  guerra  se

                    concitó un año más tarde, llegándose a una nueva paz (la tercera) en 1570,
                    con  los  mismos  resultados  de  las  anteriores,  más  la  otorgación  de  nuevos

                    privilegios a los hugonotes.


                                A pesar de las firmas de las paces, la enemistad y el odio entre
                    Catalina y Coligny iba en aumento, que culminó en un intento de asesinato de

                    este  último.  Este  hecho  excitó  el  furor  de  los  hugonotes,  que  cometieron

                    algunos excesos y profirieron  amenazas contra el rey  y su  madre. Catalina
                    incitó a su hijo a que se anticipara a la revuelta general que pensaba estaban

                    perpetrando los hugonotes en una reunión en París. El rey, subordinado a su

                    progenitora,  en  la  noche  del  23  al  24  de  agosto  de  1572  (día  de  san
                    Bartolomé)  dio  la  orden  y  se  efectuó  la  matanza  –que  duró  tres  días–,  de

                    millares  de  calvinistas.  Entre  ellos  murieron  diversos  jefes  hugonotes  y  el
                    propio Coligny.





                             Historia Digital, XXII, 39, (2022). ISSN 1695-6214 © Ángel Santos, 2022                   P á g i n a  | 337
   4   5   6   7   8   9   10   11   12   13   14